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Crecer con la Memoria

Desliz nada ligero de la industria ligera de Villa Clara

 El primer semestre del año fue fatal para la industria ligera de Villa Clara, en el último trimestre se va estabilizando la situación, pero el grueso de sus empresas no cumplirán el plan.

Por Lourdes Rey Veitia

La mayoría de las empresas de la industria ligera de Villa Clara incumplirán el plan de producción del año. La inestabilidad en el suministro de materias primas, aunque influyó, no es la única razón que conllevó a ello. Se manifestaron otras irregularidades como roturas de equipos, incumplimientos de las inversiones, contratos inadecuados, fluctuación de la fuerza laboral, atraso tecnológico, sistemas de pagos y estimulación poco convenientes, mala atención al trabajador… Las entidades más afectadas son Tenería Villa Clara, empresa de sacos de polipropileno Sarex, textilera Desembarco del Granma y calzado. En cambio confecciones Fénix ha mantenido un ritmo productivo estable que le propiciará cumplir sus compromisos en el calendario actual. “Este año ha sido muy complejo, una calamidad detrás de otra, fundamentalmente en el primer semestre. No es posible la recuperación del plan en el segundo porque se perdió el punto de equilibrio necesario que lo hubiera permitido”, afirmó Juan Manuel Márquez, secretario por sustitución del sindicato provincial de la industria ligera. Según el criterio de varios directores, en algunos casos, la materia prima no llega a tiempo ni es la más adecuada, porque los contratos no son todo lo rigurosos que deberían, ellos no siempre protegen el proceso productivo de manera integral ni garantizan que se eviten interrupciones. Catálogo de calamidades… En Sarex la situación se complicó a partir de una rotura en la extrusora (equipo que elabora la cinta de polipropileno) que se extendió por dos meses debido a demoras en el proceso de importación de la pieza. “Se preparó la fuerza laboral necesaria para la ampliación tecnológica. Se cumplió el plan de producción del mes de enero, pero la paralización trajo fluctuación del personal”, precisa Abel Martínez Martínez, director. Al respecto Ricardo Hernández Domínguez, secretario del buró sindical amplía,”los operarios vieron que se repetiría la situación del 2010. En aquel momento el plan se confeccionó contando con una inversión que debía culminarse en julio y se inició en noviembre. Ese atraso trajo el incumplimiento y como consecuencia no se recibió estimulación. Ahora en el primer mes de este año sucede la rotura, como la estimulación es acumulativa, un grupo de trabajadores decidieron abandonar los telares, fue un número considerable de tejedores -los que no se forman en un día-, prácticamente sumaron un turno de trabajo. Además se labora en difíciles condiciones: calor, ruido, nocturnidad, falta de transporte y mala alimentación”, puntualizó. Estos inconvenientes, según explica el máximo representante administrativo, fueron resueltos.” A partir del mes de agosto se decidió incorporar un transporte para cada turno laboral, se mejoró la alimentación, restableció el servicio médico, se habilitó una tienda y un merendero, los sistemas de pagos fueron revisados y sufrieron adecuaciones. Durante un mes tejedores de Alquitex (textilera Alquizar) que estaban interruptos nos apoyaron, se contrataron reclusas que fueron capacitadas y continúan en el oficio, paralelamente se realizó una capacitación con personal desvinculado que ha ido dando cobertura”, detalla. Sarex, única empresa de su tipo en el país, produce los sacos destinados al envase de alimentos, fertilizantes entre otros fines, para este año debía llegarse a 60 millones de unidades con lo que se cubriría la demanda nacional y evitaría importaciones, pero tal meta no se alcanzará. No obstante actualmente existe una reanimación, en los últimos dos meses se han confeccionado 8 millones de sacos y se proponen superar los 5 millones en los que restan del 2011. Por su parte los trabajadores de la tenería Caibarién también discrepan con el sistema de estimulación en CUC. Ellos, al igual que los de Sarex, consideran que debe ser mensual y han presentaron dificultades con la alimentación, la que reconocen ha ido mejorando. El ingeniero Javier Acosta, director de dicha entidad, informó se dejó de laborar durante dos meses por falta de productos químicos, razón por la que no se producirán 103 mil metros cuadrados de piel, el 42 % de ellos destinados a la exportación. A su vez aclara que se logró concluir la inversión tecnológica, (planificada para el 2010), lo que mejoró la eficiencia. “En el tercer trimestre nos hemos recuperado con ritmos de producción superiores a los 50 mil metros cuadrados mensuales, lo que permite salir de la pérdida acumulada, la situación se va estabilizando”, aseguró. En la empresa de calzado la dificultad se concentra en la inestabilidad de los ritmos productivos en la bota militar, según declaran pretenden salir del bache reorganizando el sistema de trabajo, aunque una de las fábricas tiene tecnología atrasada. La textilera Desembarco del Granma, de Santa Clara incumple en alrededor de 21 toneladas la producción de los hilos Arianna, en la gasa quirúrgica se cumple solo al 50% (ambos renglones sustituyen importaciones), y el tejido debe cerrar al 90 % del plan. “En esta última línea no ha faltado la materia prima, en las otras dos si, lo que más influye en el incumplimiento es la inestabilidad en el suministro de agua, son más de 53 días en el año sin el líquido, el que es imprescindible en nuestro proceso, eso afectó notablemente la gasa porque el blanqueo de la hilaza es totalmente a base de ella”, señala Roberto Alfonso, su director. “La situación del abasto de agua a la entidad es histórica, se discute semanalmente con el gobierno y la empresa de acueducto, pero el deterioro de la conductora no permite estabilizarla, para resolver este problema tan puntual ha sido aprobada una inversión que debe iniciarse en el 2012”, detalla. Es destacable que la textilera cumple el cronograma de instalación de la tecnología adquirida para la gasa, pero el resto de las áreas poseen más de tres décadas. A diferencia de Sarex, la tenería, calzado y la textilera, la empresa de confecciones Fénix cumple con la demanda de los organismos priorizados (MINFAR, MININT; MINED) además aporta a la venta tanto en moneda nacional como a las tiendas recaudadoras de divisa (TRD). En dicha empresa se recuperó la fuerza de trabajo, cinco de sus nueve talleres cuentan con dobles turnos y se han mejorado las condiciones laborales de las operarias y costureras. No cabe duda que se imponen reajustes en el proceso productivo en este sector en Villa Clara para que el próximo año no tenga el desliz que se experimentó durante el actual, incluso en entidades que siempre han sido de excelencia. Hay (al menos) dos problemas comunes: deficiente planificación, contratos mal elaborados y no bien aplicados, ambos decisivos en el cumplimiento de la disciplina tecnológica y productiva de cualquier organización empresarial. Se necesita además establecer de manera priorizada un sistema de mantenimientos para amortiguar los desperfectos acumulados durante años en los equipos de esta rama.

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